En el aniversario del nacimiento de la beata tan cara a la historia platense, la comunidad le dedicará una jornada especial este sábado 24 de octubre.
Sor María Ludovica dedicó 54 años de servicio ininterrumpido al Hospital de Niños; el Papa San Juan Pablo II la beatificó el 3 de octubre de 2004.
Imagen de Sor María Ludovica, en el hall de entrada del Hospital de Niños de La Plata.
Con una peregrinación y una misa en la Catedral, la ciudad de La Plata se prepara para celebrar y homenajear la obra de Sor María Ludovica, una religiosa e inmigrante italiana que hizo mucho por las niñeces y su cuidado, dejando una huella especial en la capital bonaerense.
Las actividades se realizarán este sábado 24 de octubre en el marco del aniversario del nacimiento de la beata Sor María Ludovica, ocurrido el 24 de octubre de 1880 en San Gregorio, un pequeño pueblo en la región de los Abruzzos, cerca de L’Aquila, Italia.
La peregrinación partirá desde el Hospital de Niños – que lleva su nombre – hasta la Plaza Moreno. La procesión culminará con una ceremonia presidida por el arzobispo Gustavo Carrara en la Catedral.
La actividad, organizada por el Arzobispado y la Congregación de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia con el acompañamiento de la Municipalidad, comenzará a las 15 con una concentración en 64 y 14, desde donde los participantes se dirigirán hacia calle 12 para iniciar la caminata hasta Plaza Moreno.
A lo largo del recorrido se dispondrán cuatro postas identificadas con los “valores amor y misericordia”, “servicio y alegría”, “cuidado y ternura”, y “esperanza y fe”, que acompañarán el paso de los peregrinos.
Al llegar a la Plaza Moreno, los participantes se reunirán en un espacio especialmente dispuesto con un escenario para la ocasión. Posteriormente, a las 17, se celebrará una misa en la Catedral de La Plata, presidida por el arzobispo Gustavo Carrara.
El 4 de diciembre de 1907, tras ordenarse en la congregación de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia, Sor María Ludovica arribó a Buenos Aires. Fue enviada de inmediato con la misión de colaborar en el cuidado y la salud de los niños más vulnerables del país.
A principios de 1908, fue destinada al Hospital de Niños de La Plata, que en ese entonces era una estructura sumamente precaria conformada por solo dos salas de madera y unas 60 camas.
Inicialmente se le asignaron las tareas de la cocina, la despensa y la ropería. Sin embargo, su inmensa capacidad de gestión, liderazgo y su trato contenedor con los pacientes hicieron que en 1915 fuera nombrada Administradora y Superiora de la institución.
Fuente: Agencia DIB


