El Flamengo de Brasil envió un fuerte mensaje al presidente Lula Da Silva, luego de que prohibiera las apuestas deportivas y obligue a las empresas a retirarse del país.
El “Mengao” salió a la cancha contra el Santos con la inscripción “Prohibir no es proteger” en el pecho, en lugar de su sponsor.
La empresa que ponía publicidad en el centro de la camiseta del Flamengo era precisamente Betano, una reconocida casa de apuestas deportivas, que también sponsorea a River.
La medida provisoria de Lula tiene fuerza de ley y el sponsor principal del club de Río de Janeiro está censurado de la camiseta, aunque no rescindió contrato con el gigante brasileño hasta esperar la ratificación del Congreso a la prohibición.
Además de Flamengo, otros clubes protestaron contra el gobierno de Brasil por la prohibición que ya comenzó a regir. Hace algunos días, hubo una campaña generalizada con el lema: “El fútbol brasileño puede desaparecer” (algo que recordaba, en Argentina, la campaña de un importante multimedios en su guerra contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner).
El argumento de los equipos es que las distintas empresas que publicitan con ellos son un gran sostén económico y eso aumenta la competitividad del país a nivel local e internacional.
Por otro lado, tanto las casas de apuestas como los clubes se amparan en el marco normativo que permitió introducir a las compañías en el mercado del fútbol, en el contexto de la ley 14.790.
Asimismo, mientras esperan el debate y la resolución del Congreso nacional, varios equipos ya interpusieron medidas cautelares en el Supremo Tribunal Federal (STF), y esperan que la medida de Lula Da Silva sea frenada en las instancias judiciales.
El Gobierno, por su parte, dio tiempo hasta comienzos de octubre para que las publicidades de las casas de apuestas sean retiradas de uniformes, estadios y medios de comunicación. En caso contrario, será considerado “publicidad ilegal” y puede tener consecuencias. En base a ese contexto, Flamengo eligió una frase confrontativa y sostener el reclamo al presidente del país, en lugar de dejar el lugar vacío en el pecho de la camiseta.
Todo se da en el marco de la reciente derrota en la primera vuelta de Lula y del avance hacia el balotaje del 25 de octubre, en que el actual presidente de Brasil y referente del Partido de los Trabajadores deberá revertir los dos puntos que le sacó el último domingo Flavio Bolsonaro, el candidato del ultraderechista Partido Liberal.
Fuente: perfil.com



