La despedida de Lionel Messi de la selección argentina ante Benín tuvo, además del último gol del capitán y la emoción de una generación que llegó a su final, una imagen que rápidamente fue interpretada como una posible transición de mando: el abrazo entre Messi y Nicolás Paz después del segundo gol argentino. El mediocampista ingresó en el segundo tiempo y, apenas unos minutos después, recibió una asistencia del campeón de Qatar 2022 para marcar el 2-0 con un zurdazo de gran factura. Para buena parte del público, la escena condensó la pregunta de quién ocupará el lugar simbólico que dejará vacante el número 10 cuando el rosarino abandone definitivamente la albiceleste.
El gol no fue solamente importante por su calidad técnica. La propia secuencia —Messi asistiendo a Paz y Paz convirtiendo en el último partido del capitán ante el público argentino— fue interpretada como una suerte de imagen de continuidad. Los medios describieron el episodio como un “grito de la sucesión” y destacó que el futbolista de 21 años aparece entre los nombres que podrían asumir protagonismo en la nueva etapa de la selección.
La reacción de los hinchas también muestra que Paz dejó de ser considerado simplemente como una promesa. El mediocampista viene ganando espacio entre los aficionados de la selección, especialmente por sus actuaciones y por la posibilidad de que forme parte del recambio generacional posterior a Messi. Incluso en TyC Sports se señaló que, en la previa del amistoso frente a Burkina Faso, los propios hinchas habían elegido a Paz como uno de los candidatos para convertirse en heredero de la camiseta número 10. La actuación frente a Benín, coronada con un gol en sociedad directa con Messi, reforzó esa percepción entre los simpatizantes.
Pero la figura de Nico Paz también quedó atravesada durante 2026 por un episodio completamente diferente y mucho más polémico: el escándalo generado por un video realizado con inteligencia artificial que fue emitido en el programa “¿La ves?”, conducido por Jonatan Viale en TN. El episodio ocurrió el 23 de julio de 2026, cuando el programa puso al aire una secuencia ficticia generada mediante IA que recreaba una conversación entre Gianni Infantino, Claudio “Chiqui” Tapia y jugadores de la selección argentina en el contexto de la final del Mundial.
El contenido del video generó una enorme controversia porque incluía una referencia explícita a violencia sexual contra Nico Paz. En la escena ficticia, el personaje generado artificialmente que representaba a Infantino decía que, si Argentina ganaba la final, Tapia “iría preso” y que Paz sería víctima de violencia sexual. Según las reconstrucciones periodísticas, la frase incluida en el video era: “Hasta acá llegaron, si ganan el Chiqui va preso y violamos a Nico Paz”. La secuencia fue acompañada por risas en el estudio, lo que incrementó la reacción pública y terminó convirtiendo el episodio en un conflicto judicial.
La polémica no quedó limitada a las redes sociales. Claudio Tapia, a través de su abogado Gregorio Dalbón, presentó una denuncia penal contra Viale y Franco Mercuriali por presuntas amenazas e instigación pública a cometer delitos. La presentación cuestionó el uso de imágenes de personas reales y, fundamentalmente, el contenido de la secuencia difundida al aire. La denuncia fue presentada el 24 de agosto ante el Departamento Judicial de San Isidro.
El conflicto tuvo además una derivación judicial concreta. En septiembre, un tribunal hizo lugar parcialmente a una medida cautelar solicitada por Tapia y ordenó que Viale y Mercuriali se abstuvieran durante 30 días de reproducir, emitir, exhibir, difundir o volver a poner a disposición del público el material audiovisual generado con IA. La medida alcanzó al programa y a las plataformas digitales vinculadas con los periodistas.
El episodio adquirió todavía mayor repercusión porque Paz, que había quedado directamente involucrado en la pieza audiovisual sin haber participado de su elaboración, terminó convirtiéndose meses después en uno de los protagonistas de la despedida de Messi. En el Monumental, el mismo futbolista que había sido víctima de una utilización polémica de su imagen mediante inteligencia artificial apareció en una escena completamente diferente: recibió una pelota del capitán, marcó un golazo y terminó abrazado con Messi ante más de 85.000 espectadores.
Fuente: noticias.perfil.com



