La peor pesadilla se hizo realidad para Maximiliano Salas. El delantero de Independiente Rivadavia sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior y ligamento colateral lateral externo de la rodilla izquierda, un golpe devastador tanto para sus aspiraciones personales como para el esquema del conjunto mendocino.
La grave lesión se provocó durante los minutos finales del empate 1-1 entre Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima La Plata.
Sobre el cierre del encuentro disputado en territorio cuyano, Salas fue a disputar una pelota dividida contra la línea de fondo con el defensor rival Renzo Giampaoli. En plena disputa, su pierna izquierda se trabó y sufrió una torsión antinatural que paralizó a todos.
El delantero cayó fulminado por el dolor, debió ser atendido por los médicos y se retiró del campo de juego visiblemente conmocionado y entre lágrimas.
Tras los exámenes complementarios realizados este sábado, los profesionales confirmaron el peor diagnóstico en su rodilla y deberá someterse a una intervención quirúrgica en los próximos días y encarar un proceso de rehabilitación que le demandará no menos de ocho a nueve meses de parate.
Para colmo, el destino le juega una mala pasada justo cuando empezaba a asentarse en la Lepra Mendocina. El atacante había recalado en Mendoza a préstamo por una temporada procedente de River, entidad dueña de su ficha.
Cabe recordar que su salida del club de Núñez se había dado en medio de un clima complejo, luego de ser apartado del plantel superior junto a un grupo de futbolistas relegados que se entrenaban de manera diferenciada.
Fuente: 442.perfil.com



