El presidente Javier Milei advirtió que habrá más sanciones para emprendimientos -como Sea Lion- que extraigan petróleo en el Atlántico Sur, próximo a las Islas Malvinas, sin autorización de Argentina.
El proyecto Sea Lion estima producir durante al menos 30 años.
En la cadena nacional del jueves por la noche, el presidente Javier Milei apuntó contra el proyecto petrolero Sea Lion, próximo a las Islas Malvinas, para el caso que este consorcio británico-israelí inicie sus operaciones sin autorización de nuestro país.
Milei, entre otras medidas, anunció que se endurecerán las sanciones que hasta ahora establece la Ley N° 26.659 de Hidrocarburos, que prohíbe realizar actividades petroleras en la Plataforma Continental Argentina sin la expresa autorización de la Secretaría de Energía de la Nación.
El proyecto Sea Lion es una de las iniciativas de extracción de petróleo marítimo (offshore) más importantes del Atlántico Sur. Se encuentra ubicado en la Cuenca Norte de las Islas Malvinas, a unos 220 kilómetros al norte del archipiélago.
El yacimiento fue descubierto en 2010 por la petrolera británica Rockhopper Exploration. En la actualidad, el operador principal y dueño del 65% del proyecto es la compañía israelí Navitas Petroleum, mientras que Rockhopper conserva el 35%.
Se calcula que Sea Lion alberga más de 500 millones de barriles de petróleo recuperables, con un potencial en toda la cuenca norte que podría superar los 1.000 millones de barriles de crudo de calidad media.
El desarrollo del campo Sea Lion está diseñado para operar de forma 100% offshore, prescindiendo de infraestructura logística fija en tierra firme debido a las condiciones climáticas del Atlántico Sur. La producción se canalizará a través de un buque flotante de producción, almacenamiento y descarga FPSO (Floating Production Storage and Offloading). Este buque procesará el crudo extraído directamente de los pozos submarinos y lo almacenará hasta que sea transferido a buques tanque lanzadera para su comercialización internacional.
El Plan de Producción contempla una primera fase con la perforación de pozos submarinos para alcanzar una producción inicial de entre 50.000 y 55.000 barriles diarios, estimando el “primer petróleo” (first oil) para marzo de 2028.
El desarrollo inicial requerirá alrededor de USD 1.800 millones, proyectando una inversión global que superará los USD 3.900 millones a lo largo de un ciclo productivo estimado en 30 a 35 años.
Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum son las dos empresas que integran el consorcio del proyecto Sea Lion. Aunque comparten el activo, sus perfiles corporativos, orígenes y roles dentro del desarrollo son muy diferentes.
Es una compañía petrolera británica independiente de tamaño pequeño a mediano, cotizada en el mercado secundario de la Bolsa de Londres, en Reino Unido.
Fuente: Agencia DIB
